A principios de siglo XX se empezaban a desarrollar dos teorías fundamentales de la física contemporánea: la relatividad y la mecánica cuántica, que iniciaron dos sendas en la física que se intentan unir con una teoría del Todo.
En aquellos tiempos, el Universo, como siempre, seguía siendo fuente de inspiración, preguntas e inquietudes para muchos. El estudio del universo como un todo, su evolución, su “nacimiento” si es que lo hubo, o su “muerte” si es que la hay, es lo que llamamos Cosmología.
La Cosmología Contemporánea bebe de la relatividad general. En ella, se imagina el universo como un fluido que se está expandiendo, donde las galaxias son partículas. Y siguiendo las leyes de la relatividad general, aplicándolas a un universo plano que se expande, podemos llegar a una ecuación que relaciona el radio del universo, con el tiempo y la densidad de energía.
La Cosmología Contemporánea bebe de la relatividad general. En ella, se imagina el universo como un fluido que se está expandiendo, donde las galaxias son partículas. Y siguiendo las leyes de la relatividad general, aplicándolas a un universo plano que se expande, podemos llegar a una ecuación que relaciona el radio del universo, con el tiempo y la densidad de energía.
Sin tener en cuenta la densidad de energía oscura (que es un tema que surgiría posteriormente), obtenemos dos singularidades, el Big Bang en el pasado y el Big Rip en el futuro. También, hay una solución histórica, la de solución de De Sitter, en la que el universo se expande con un ratio constante.
Así, se define la singularidad del BIG BANG como: la densidad de energía tiende a infinito cuando el tiempo tiende a cero.
La cuestión es que a grandes densidades de energía, las leyes de la física no son las mismas que las contempladas en la relatividad general. Así, hay científicos que investigan estos primeros instantes, introduciendo correcciones cuánticas. Por ejemplo, haciendo una cuantificación del campo gravitatorio.
La cuestión es que a grandes densidades de energía, las leyes de la física no son las mismas que las contempladas en la relatividad general. Así, hay científicos que investigan estos primeros instantes, introduciendo correcciones cuánticas. Por ejemplo, haciendo una cuantificación del campo gravitatorio.
Lo curioso del caso es que introduciendo estas correcciones cuánticas, se evitan esas singularidades.
Es entonces cuando no puedo evitar establecer una analogía con lo que sucedió con lo que entonces se llamaba la catástrofe ultravioleta.
Es entonces cuando no puedo evitar establecer una analogía con lo que sucedió con lo que entonces se llamaba la catástrofe ultravioleta.
La teoría decía que la intensidad debía decrecer a medida que la longitud de onda, crecía. Lo que funcionaba a longitudes de ondas grandes, a longitudes de ondas cortas, se nos iba a infinito. Y fue gracias a correcciones cuánticas y a la cuantificación, que surge la ley de Planck.
La ley de Planck, marca para muchos el inicio de la mecánica cuántica. Fue esta ley, la que solventó el problema que había en bajas longitudes de ondas, demostrando que la intensidad a muy bajas longitudes de onda, también decrecía.
La ley de Planck, marca para muchos el inicio de la mecánica cuántica. Fue esta ley, la que solventó el problema que había en bajas longitudes de ondas, demostrando que la intensidad a muy bajas longitudes de onda, también decrecía.
Parece evidente la necesidad de la introducción de estas correcciones cuánticas en los instantes iniciales del universo, así como evidenciar que el BIG BANG fue, al fin y al cabo, una singularidad imaginada, que creaba en nuestro imaginario colectivo una especie de acuerdo entre ciencia y creencias.