lunes, 13 de octubre de 2014

What is the science?
The adventure of the the phylosophy in science.


During my degree of physics other partners and me used to ask us what the science is. Later I realized that the answer to this question is not a scientific issue, it is a phylosophical issue. Is a knowledge of second order: to do a rumiation about a topic.

I was accompanied during my degree years with the reflection of the possible answers to this question and through discussions with quite a few fellow I came to a conclusion on how we could approach a a first analysis:

For many of my fellow, science discovered the internal structure of things and what we did in physics was to find this structure. Instead, they were neither few we though that science was a tangible way to achieve our understanding of the world around us, without meaning that the world around us as we were saying science.

What was a simple question at first, and a logical question for someone who is dedicated to science studies had a surprising effect on my partners and the most ardent passions aroused among commentators.

According to Russell “It’s not what the man of science believes that distinguishes him, but how and why he believes. His beliefs are tentative, not dogmatic; are based on evidence, not on the activity or intuition.”

There is a widespread view that everything in science has a true value, but Russell reminds us that although their beliefs are based on evidence, they are beliefs. Whatis a belief? A belief is something that we can not know for sure. I mean, we can not represent that it is true or falso, is a belief issue.

The previous sentence makes us think: If science claims to be objective and provide new knowledge, how the scientists may have beliefs?

There is a definition that says that a theory is something that do some logical arguments and derives in a prediction. And the success of this theory is that this prediction occurs.

But, here, there is a controversial point. A concatenation of cause and effect, governed by a series of logical arguments, and its prediction, need not have truth value. For example, today we have no doubt in general of the heliocentric model. But, the anthropocentric model could predict the position of the planets in the sky.

This relation between cause and effect will be true according to fllow the laws of logic, but not true or false in the world nature. It’s not the same be true in logic than in science. For this reason, in he continuation of my analysis we will differentiate between two key points: theories and facts.

The theories have no true value. They are beliefs, based in evidences. The facts, can be true or false.

In my view, the germ of scientific theories is subjective, and it is influenced by knowledge and all stimuli that a person has had throughout his life. The Bohr atom, certainly reminds us a little solar system. With the uncertainty principle and the Schrödinger equation then changes our picture of the atom approaching a position closer to the experiments. Then, if scientific ideas in the beginning are subjective, how science can explain objectively what happens in a given phenomenon? Remember the words of Einstein in which he told us that a single experiment could disassemble a theory.

Physics, which is the science in which I focus, are not just theories. But, theories are one of its pillars. How some theories become facts and how other theories remain a paradigm of a particular time is a matter of study.

If we return to our initial analysis:

A) Scientists discover.
B) Scientists make logical arguments.

We realize that the facts belong to that theories A and B.

So while we do not know how to explain it, we see that science gives us knowledge. This knowledge is far from a cumulative way. Scientific knowledge is not something that has accumulated throughout history. Things we take for granted today, in most cases refers to those beliefs, not dogmatic, but attempts, which are theories, and glimpse, within a paradigm, what is the truth now and what is a belief not is a simple task.


So, we can conclude that we live in a particular paradigm, and the future is full of new truths, new lies and new questions.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

¿Qué es la ciencia? La aventura de la filosofía en la ciencia



SOCRATES: He aquí lo que me llena de perplejidad y no acierto a comprender suficientemente: ¿qué puede ser la ciencia? ¿Encontraremos una respuesta a esta pregunta? ¿Qué contestáis vosotros? ¿Quién de entre nosotros será el primero en hablar?
Platón, Teeteto.

¿Qué es la ciencia?

No somos pocos los que nos hemos hecho esta pregunta durante nuestros estudios de ciencia. De hecho, como nos explica Platón, desde la antigüedad se planteaban qué era la ciencia. Aunque hay un consenso que nos dice que la ciencia en aquella época se refería más bien al conjunto de técnicas que se aplicaban para un beneficio que a lo que hoy en día entendemos como ciencia, que fue llamado durante siglos, filosofía natural o de la naturaleza.

Esta pregunta sobre la ciencia es una aventura filosófica que no científica. Es realizar un acto de reflexión sobre un tema dado, es decir, un conocimiento de segundo orden (como nos explican José A. Díez y C. Ulises Moulinés en su libro “fundamentos de filosofía de la ciencia”)

La reflexión sobre posibles respuestas me fue acompañando durante mis años de carrera, y gracias a discusiones con no pocos compañeros llegué a una primera conclusión de cómo se podía enfocar un primer análisis:

A)    Para muchos de mis compañeros la ciencia descubría la estructura interna de las cosas y lo que hacíamos en física era encontrar esta estructura.
B)    En cambio, tampoco eran pocos los que opinábamos que la ciencia era una forma de hacer tangible a nuestro entendimiento el mundo que nos rodea, sin significar ello que ese mundo que nos rodea fuese tal y como decía la ciencia.

Una pregunta sencilla en un principio, y de formulación a mi parecer lógica para alguien que se dedica a ciencia, despertaba las más ardientes pasiones entre los tertulianos.

Definiciones de ciencia.

Lo que me resultaba más curioso de estas cuestiones es que la mayoría nos anticipábamos y todos creíamos tener razón en nuestros argumentos, sin darnos cuenta de que la cuestión era mucho más complicada de lo que parecía en un principio.

Seguí investigando, y cayó en mis manos un libro que brindaba diferentes definiciones de ciencia. Citando “Los inicios de la ciencia occidental” (David C. Lindberg) que nos brinda en su primer capítulo algunas concepciones de la ciencia:

1) “La ciencia como esquema de conducta por el que los humanos han conseguido un fuerte control sobre su entorno. La ciencia está asociada según está concepción a las técnicas tradicionales y a la tecnología.”

Esta podría ser la más antigua de las definiciones de ciencia. Donde claramente la ciencia son técnicas y poco que ver teorías o prácticas experimentales.

2) “Una opinión alternativa sería pensar la ciencia y la tecnología como dos cosas diferentes. La ciencia, el cuerpo de conocimientos teóricos, disciplinas teóricas. Y la tecnología, la aplicación del conocimiento teórico para la solución de problemas prácticos.”

En esta definición aparece el concepto de teoría que desarrollaremos más adelante. Y se distingue de la tecnología que es su aplicación.

“Pero, los que adoptan este segundo enfoque, si quieren excluir ciertas clases de teorías, deben proponer criterios con los que juzgar una teoría científica de una que no lo es.”

3) “Por ello se volvió muy popular definir la ciencia como forma de enunciados universales, legaliformes, preferiblemente expresados en el lenguaje de las matemáticas.”

4) “La ciencia también puede ser definida por su metodología, la ciencia como conjunto particular de procedimientos (experimentales usualmente), para explorar los secretos de la naturaleza y confirmar o descartar teorías sobre su conducta.”

Esta visión nos acerca a nuestro dilema A y B.

“Según esto último, una afirmación científica tiene un fundamento experimental.”

5) “Pero 4 lleva a intentos de definir la ciencia por su estatus epistemológico o incluso la tenacidad con que sus practicantes defienden sus doctrinas.”

Según Russell: "No es lo que el hombre de ciencia cree lo que le distingue, sino cómo y por qué lo cree. Sus creencias son tentativas, no dogmáticas; están basadas en la evidencia, no en la actividad o la intuición".

Las anteriores definiciones de ciencia resultan muy coherentes con el orden histórico con el que se ha utilizado la palabra ciencia. Substituyendo de manera generalizada la visión de ciencia como técnica que se tenía en la antigua Grecia a la visión actual de ciencia.

Hay una cosa que me gustaría destacar en este apartado la cita de Russell, en la que habla de creencias. Los hombres de ciencia y sus creencias. Hay la visión generalizada de que todo lo científico tiene un valor verdad, pero, Russell nos recuerda que aunque sus creencias son basadas en evidencias, son creencias. Porque, ¿qué es una creencia? Una creencia es algo que no podemos conocer como cotidianamente diríamos a ciencia cierta. Es decir, no podemos asegurar que sea verdadero o falso.



Hechos y teorías.

La frase anterior nos hace reflexionar, ¿en la ciencia puede haber creencias? Si la ciencia pretende ser objetiva y aportar nuevos conocimientos, ¿cómo los hombres de ciencia pueden tener creencias?

Una teoría parte de hipótesis, realiza una serie de argumentos lógicos y deriva en una predicción. El éxito de dicha teoría es que ocurra esa predicción.  (Siguiendo a José A. Díez y C. Ulises Moulinés en su libro “fundamentos de filosofía de la ciencia”)

La cuestión que nos debería suscitar esta definición es como algo que predice puede generar un nuevo conocimiento. Una concatenación entre causa y efecto, regida por una serie de argumentos lógicos y que predice un resultado, no tiene porque tener valor verdad. Por ejemplo, hoy en día no dudamos en general del modelo heliocéntrico. Ahora bien, con el modelo antropocéntrico, se podía predecir la posición de los planetas en el cielo.

En la antigua Grecia, se dieron una serie de circunstancias, como el comercio en el mediterráneo entre diferentes culturas, que propició una nueva manera de explicar los acontecimientos que sucedían en la naturaleza. Esto es llamado el pensamiento lógico. Y marca un cisma a la hora de argumentar explicaciones sobre los sucesos naturales. Ahora bien, una argumentación lógica coherente, no tiene porque tener valor de verdad, ser cierto a ciencia cierta. Será verdadero o falso según cumpla las leyes de la lógica, pero no por eso es cierto o falso e nuestro mundo cotidiano, en la naturaleza. Es diferente ser cierto en lógica que en ciencia.

Desde mi punto de vista, ser capaz de predecir no genera un nuevo conocimiento, sino la capacidad de explicar qué sucede en un fenómeno dado, cómo sucede y por qué sucede nos puede llevar a un conocimiento en un momento determinado.

Por este motivo, en la continuación de mi análisis, diferenciaremos entre dos puntos clave: las teorías y los hechos.

Las teorías no tienen valor de verdad, son creencias, basadas en evidencias, pero al fin y al cabo creencias. Los hechos, tienen valor de verdad, pueden ser verdaderos o falsos.

A mi parecer, el germen de las teorías científicas es subjetivo, y en el influyen todos los conocimientos y estímulos que ha tenido una persona a lo largo de su vida. Él átomo de Bohr, nos recuerda indudablemente a un pequeño sistema solar. Con el principio de incertidumbre y posteriormente la ecuación de Schrödinger cambia nuestra imagen sobre el átomo acercándose a una más próxima a los experimentos.

Entonces, si las ideas científicas en un principio son subjetivas, ¿cómo la ciencia puede explicar con objetividad lo que ocurre en un fenómeno dado? Recordemos la frase de Einstein en la que nos contaba que un solo experimento podía desmontar una teoría.

La física, que es en la ciencia en la que me centro, no son solo teorías. Pero las teorías si son uno de sus pilares. Cómo unas teorías pasan a ser hechos y cómo otras teorías se quedan en un paradigma de una época determinada es una cuestión de estudio.

Si volvemos a nuestro primer análisis:

A)    Los científicos descubren.
B)    Los científicos hacen argumentos lógicos.

Nos damos cuenta que los hechos pertenecen a A y que las teorías a B.

El camino del conocimiento científico no es un camino recto.

Entonces, si bien no sabemos como explicarlo, si que vemos que la ciencia nos da conocimiento. Este conocimiento queda muy lejos de ser un camino acumulativo. El conocimiento científico no es algo que se haya acumulado a lo largo de la historia. Lo que damos por sabido hoy, en la mayoría de casos se remite a esas creencias, no dogmáticas, sino tentativas, que son las teorías, y vislumbrar en un momento dado, dentro de un paradigma que hay de verdad y que hay de creencia no es una labor sencilla.

Otro punto a tener en cuenta es la visión del observador que realiza un experimento dado. Este observador está dentro del paradigma de su tiempo, condicionado por la ciencia de su momento y ese condicionamiento puede difuminar la visión de su experimento. Es decir, en la historia se dieron casos de experimentos que contradecían teorías establecidas en un momento dado, como por ejemplo, la existencia del éter. Se puede pensar que de algún modo dentro de un paradigma dado, nunca sabremos lo que es verdad y lo que es mentira de ese paradigma, puesto que hasta los hechos experimentales se ven condicionados por la visión del experimentador.

De todos modos, la ciencia es la mejor manera que tenemos de acercarnos a la verdad. Y como tal debe formar parte de la cultura y de la educación de las personas, no solo a nivel técnico a la hora de resolver determinados problemas o tener diferentes habilidades en la elaboración de ciencia. Sino en la manera de crearnos un pensamiento crítico respecto al mundo que nos rodea y nuestra forma pensarlo.

Ahora bien, no deberíamos olvidar tampoco que vivimos en un paradigma determinado. Y el futuro está lleno de nuevas verdades, nuevas mentiras y nuevos interrogantes.

Referencias:
JOSE A. DIEZ, C. ULISES MOULINES. 1997. Fundamentos de filosofía de la ciencia. Editorial Ariel. Barcelona.
DAVID C. LINDBERG. 2002. Los inicios de la ciencia occidental. Ediciones Paidós Ibérica. Barcelona.
Bibliografía Básica:
KUHN, THOMAS SAMUEL. 1962. La estructura de las revoluciones científicas.

domingo, 29 de junio de 2014

¿Discreto o continuo?

Hay una cosa que me resulta curiosa.

Cómo nos imaginamos la materia, y el caso particular del átomo.

Yo creo que la mayoría de nosotros nos lo imaginamos en un principio como nos enseñaron el primer modelo. Es decir como el átomo de Bohr. Los electrones en órbitas alrededor del núcleo. Ahora bien, más o menos todos hemos escuchado hablar del principio de incertidumbre de Heisemberg.

Este principio nos explica que el momento (velocidad) y la posición no se pueden determinar simultáneamente, lo que lleva a pensar que el modelo de Bohr es erróneo, puesto que no se puede determinar una órbita según este principio.

Con la ecuación de Schrodinger salvamos esta circumstancia, pensando en funciones de probabilidad. 

Leyendo el Sakurai, "Introduction to Quantum Mechanics" me parece recordar que se llamaba así el libro, me fijé en una frase muy curiosa. "El electrón se puede interpretar como una distribución de masa y carga alrededor del núcleo que colapsa en una partícula cuando se mide". Recordemos que en cuántica no se observa, se mide.

Esto bajo mi punto de vista puede tener diferentes consecuencias. El primero y más obvio es cambiar radicalmente la forma que nos imaginamos el átomo.

El segundo es pensar si realmente la materia según la cuántica es discreta o continua. Y me parece que no lo podemos saber a ciencia cierta. Puesto que solo cuando lo medimos, es cuando se comporta como una partícula. Antes de medirlo podemos interpretarlo como dice el Sakurai. Cosa que explica porque cuando trabajamos con ondas pasamos al continuo y cuando trabajamos con partículas lo hacemos de manera discreta. 

La cuestión para mí, es la forma de imaginarnos las cosas, de tener una imagen mental que se aproxime mejor a lo que el modelo quiere decir.

Recordando esos dibujos, por ejemplo, el de la mujer vieja y la mujer joven, donde nuestra mente ve primero una de las dos imágenes, es como si fuésemos nosotros los que tendemos a colapsarnos en la imagen discreta de la cuántica, cuando en realidad hay una dualidad entre discreto y continuo en su comportamiento.







sábado, 10 de mayo de 2014

Susurros de conciencia
Obligan a seguir.
Cuando la sentencia
Cae sobre el pasado
Solo queda el porvenir.

Un día, los sentimientos,
Me alcanzaron.
En el limbo del recuerdo,
Entre cielo e infierno,
Pasaron los años.

Hoy, que pasó ese día
Quizás vuelvo de nuevo
Con la realidad de partida,
Cuando empiezo de cero,
Cuando la vida aprieta:

Quizás de nuevo sueño.

domingo, 27 de abril de 2014

Hoy ha sido un extraño
unos ojos marrones
se cruzaron con neones
de pubs de antaño.
Hoy ha sido un extraño
de mirada calidoscópica
que replica a la tónica
de hacerse daño.
No importa la sinrazón
el reflejo en mi reflejo
ante un único espejo
me devuelve quien soy.
Me he puesto el impermeable
de los días de lluvia
y andando por la calle
los necios ya no asustan.

miércoles, 12 de febrero de 2014

Ciencia y creencias

La ciencia parte de hipótesis, estructura una argumentación lógica, y el éxito de dicha teoría es que sea capaz de predecir un resultado. 
Esa teoría en sí no tiene valor de verdad, es nuestra manera de hacernos tangible a nuestro entendimiento el universo que nos rodea. Es una concatenación entre causa y efecto. El hecho que sea capaz de predecir, no quiere decir que esa teoría sea cierta.
Desde el principio de los tiempos, el hombre ha tratado de dar explicaciones a los hechos que acontecían a su alrededor: la vida, la muerte, el universo y las estrellas. En épocas antiguas, las únicas explicaciones que existían para estos temas eran del tipo místico. En la antigua Grecia, se dieron una serie de circunstancias, como la mezcla de culturas de diferentes zonas geográficas, y el contacto entre sus habitantes, debido al comercio en el mediterráneo, que hizo que naciera lo que hoy es conocido como el pensamiento lógico. Con esta forma de pensar, los antiguos, rompieron un esquema. Ellos hacían argumentaciones lógicas, basadas en las hipótesis de partida de la observación de la naturaleza. No podemos decir ni mucho menos que este fue el final de las religiones y el nacimiento de la ciencia. Por un lado, la mayoría de escuelas filosóficas tenían algún tipo de creencia, y por otro, dependiendo de la definición de ciencia se pondrá un punto de partida a la historia de la ciencia.
La creencia de que algo originó el universo, pensando que algo es algún tipo de creencia, y que nada está dejado al azar, es tan válida como pensar que el origen de todo es azaroso.
Por un lado, puedes pensar que el universo es debido a algo. Ese algo puede ser una creencia, de hecho, es una creencia, en cuánto dudas de que seas así. Si para ti es algo que existe, no será una creencia, pues existe. Quizás puede ser una creencia para el resto de la sociedad.
Si se mantiene esa postura y analizamos el punto de vista científico con respecto a ella, podemos pensar en la idea extendida, de que “dios” juega el papel de “encender la mecha del big bang”.  Ahora bien, antes del tiempo de Planck, no hay ninguna teoría establecida al respecto, sino que hay muchas teorías exóticas sobre como era el universo en este periodo.
Por otro lado, si se opta por decir, que la ciencia no tiene valor de verdad, sino que hace tangible a nuestro entendimiento el mundo, que es permutable, subjetiva…Uno no puede basarse en este argumento, para ratificar que el universo es debido a algo según esta postura. Por tanto, en este punto de vista no es coherente decir que es un hecho que el universo sea debido a ese algo. Podríamos decir que es un hecho que no se sabe, y que se limita a una cuestión de una creencia, que sea de un modo u otro.
Otro punto interesante de este análisis, es que es más coherente para un creyente tener fe en la ciencia. Por un lado, la ciencia es determinista, y establece una conexión causa efecto que también se da en las religiones. Por otro lado, la ciencia, busca ser objetiva y “omnipresente”, válida en diferentes sistemas de referencia. El creyente, cree que la ciencia da la verdad, que las teorías explican el porque de las cosas.

El hecho, es que tratamos de dar explicación, de trazar una relación entre causa y efecto,  ya sea con religiones o teorías científicas. Damos explicaciones a las cosas que no sabemos con creencias, cuando quizás la mejor postura para un científico en ese aspecto sea decir que no se sabe, pues uno puede estar más abierto a nuevas informaciones. Ahora bien, ¿hasta que punto en ciencia esas teorías son creencias o nuestra manera de hacer tangible el mundo? Es decir, si una teoría es exitosa y predice lo que sucede con buena aproximación,  ¿tiene un cierto valor de verdad, en cuanto se aproxima a la realidad? O bien nos quedamos con que esa teoría funciona hasta que haya una explicación mejor.
Huyo de tu mirada
Que  implacable
escudriña mis pocas verdades.
Y tu, atento a ellas
Como espinas de pescado
Se clavan en tu lengua
Y maldices el cambio
Que me lleva a un respiradero
Pereza de quitar espinas

Y empezar de nuevo.

¿Es el espacio tiempo continuo o discreto a nivel cuántico?

Desde la antigua Grecia se plantea la discusión entre lo continuo y lo múltiple, entre Parménides y Heráclito, entre los Aristotélicos y los...